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Nuestros programas en acción.

Valientes en Forma

El ejercicio físico forma parte de la vida de cualquier persona, independientemente de su sexo o edad. Se ha convertido en una realidad que nos ayuda a mantener nuestra salud y mejorar nuestra condición física y nuestro estado de ánimo. La irrupción de una enfermedad grave, especialmente si nos referimos al cáncer, y más aún en niños menores de edad, implica una serie de consecuencias a nivel social, físico y mental, sobre las cuales hay que intervenir. Se ha demostrado, que en este proceso de lucha, el ejercicio físico es un aliado tremendamente valioso.

Hay que tener en cuenta, que durante los tratamientos, la actividad física, no puede ser la misma que el de una persona sana, sino que debe adaptarse a la situación.

Más allá del valor del deporte como herramienta terapéutica que ayuda a paliar los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos y ayuda a mejorar el estado de ánimo, el ejercicio físico permite que el cuerpo se prepare para las exigencias de los tratamientos y sobrellevar mejor la fatiga y debilidad muscular que se asocian con las distintas terapias oncológicas. De hecho, existen estudios que han demostrado que el ejercicio físico moderado y controlado por los especialistas al cargo del tratamiento oncológico, ayudan a las personas con cáncer a obtener significativos aumentos de fuerza muscular y una mejor condición física: el corazón y los pulmones responden mejor al impacto de los tratamientos.

Por ello, nuestra entidad pone a disposición de las familias y los menores, diversas actividades deportivas, adaptadas al estado del menor; siempre supervisadas por el fisioterapeuta y la educadora físico-deportiva, que tienen como objetivo fomentar hábitos de vida saludable y mantener/mejorar la condición física.

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